*Piden que el área que intervienen Fonatur y Asipona sea 80% verde, cultural y artística, y el 20% restante, para servicios del Maribus
*Confían en que la presidenta
de México cumplirá su palabra y los apoyará
/VERÓNICA
CASTREJÓN ROMÁN
Acapulco; Guerrero, a 21 de
agosto de 2025.- Sin aspavientos, con la confianza plena en la palabra
empeñada por la presidenta Claudia Sheinbaum, colectivos ciudadanos de
construcción de paz, artistas y ambientalistas confían en lograr la
conservación del Jardín del Puerto, en el malecón de Acapulco, como un espacio
80 por ciento verde para el disfrute ciudadano, y el 20 por ciento restante
para servicios del Maribus como taquillas y baños.
Ahí, en medio de la majestuosidad
del mar y el bullicio del desordenado zócalo de Acapulco, por primera vez en la
historia de este puerto, la comunidad ambientalista y la cultural de
Acapulco se unieron para encabezar el
rescate del “único pulmón verde que existe en el centro histórico de Acapulco”.
Rescate por el que se pugna desde hace 11 años, cuando en contra de las
necesidades ciudadanas optaron por construir bodegas en la terminal marítima
-hoy bajo la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona)- y
eliminaron un parque y un auditorio cultural.
Hoy, a ese pequeño espacio, 5 mil metros cuadrados, “no más del 10 o 20 por ciento de lo que era este lugar” lo quieren convertir en una ampliación de la zona comercial, toda de concreto que atenta contra la belleza del paisaje, pero que, además, quita a los acapulqueños la oportunidad de tener un espacio para los contactos del tejido humano, en donde las niñeces puedan jugar y, los jóvenes convivir con equipamiento que les brinde seguridad, en un espacio cultural y artístico “en donde se escuche más música y menos balas”, como argumentaron los arquitectos Manuel Ruz y Luis Soto.
Los colectivos criticaron el argumento de los desarrolladores comerciales en que se han convertido el gobierno federal y Fonatur, al sostener que la plaza comercial que proyectan construir ahí va a permitir dar mantenimiento al Jardín del Puerto.
“El Estado no es una agencia
inmobiliaria que se dedique a rentar predios para para obtener recursos de ahí;
no es una inmobiliaria el Estado y, así como mantiene el malecón, así como
mantiene un Zócalo, así como mantiene los parques, tiene la obligación de
mantener este espacio”, reiteraron.
Un movimiento pacífico al que
llaman a sumarse a todo el pueblo de Acapulco
Conciliadoras, ante preguntas
periodísticas que cuestionaron el proceder de las autoridades al imponer sus
decisiones, pese a consultas públicas que al final no escuchan, las cabezas
visibles del movimiento, Kay Mendieta Alonso destacada por su labor en construcción
de paz además de ambientalista, y la gestora cultural Citlali Guerrero, no
mencionaron la omisión de la gobernadora, Evelyn Salgado, ni de la alcaldesa,
Abelina López quienes no han dado la cara por el sentir del pueblo que
supuestamente representan.
“Van a ver los acapulqueños como
sí se puede”, advirtió.
Citlali Guerrero acalló rumores y
dejó claro que no hay ningún interés particular en la lucha por ese espacio y
enseguida mencionó los nombres de varios de los ahí presentes, reconocidos
integrantes de colectivos culturales y ambientalistas con sólido prestigio
moral, “y les puedo asegurar que todos nosotros tenemos una calidad moral incuestionable,
incorruptible; nos respalda nuestro trabajo creativo, nos respalda nuestro
trabajo a la Comunidad”, por lo que la presidenta Claudia Sheinbaum -dirigió-,
“esté segura de que aquí no es un golpeteo político, aquí no hay un interés
personal y nos respalda nuestra calidad moral de más de 30 años de hacer
trabajo cultural en el puerto, entonces por ahí que no les quepa la menor duda
y en el mismo sentido están los ambientalistas”.
Criticaron acremente y con argumentos el querer robarle ese lugar a la cultura y el esparcimiento ciudadano para sumar comercios que ya existen justo enfrente de esa zona, cuya permanencia ni se garantiza, porque la actividad económica del puerto no se ha recuperado, y los negocios cierran al poco tiempo sus puertas.
Y varios de los participantes denunciaron
que, antes de que se dieran a conocer los resultados de los proyectos
presentados a Fonatur, ya se hacía el anuncio anticipado de los locales
comerciales, lo cual calificaron como una irregularidad y una burla al pueblo
de Acapulco, al que llamaron a defender el espacio verde que hoy reclaman las
islas de calor que dejó el destrozo que ocasionaron los huracanes Otis y John
en la naturaleza. El 70 por ciento de la
flora y la fauna se perdió, dijeron.
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| Es una crítica con propuesta, arquitecto Saúl Ramos Alarcón |
Tanto Kay Mendieta como Citlali
Guerrero denunciaron que trataron de acercarse a las autoridades de Fonatur y
de la Asipona, con nulos resultados, pero hicieron un llamado a la presiden la
Claudia Sheinbaum para que honre su palabra empeñada el pasado 11 de agosto
durante sus conferencias de prensa matutina.
“Hago un llamado a la conciencia;
apelo a este apoyo que la presidenta ha manifestado a los colectivos culturales
de Acapulco para que ese espacio, como ella se comprometió, sea un espacio
cultural donde el 80% sea verde, arte y cultura; porque no estamos pidiendo
nada descabellado, este es un espacio del pueblo, este es un espacio de los
acapulqueños ¿y quién más cercano al pueblo que la 4T, que escuche al pueblo?,
cuestionó la gestora cultural.
Por último, invitaron al pueblo de Acapulco a sumarse a una lucha que aún puede revertir la pretensión de las autoridades federales y convocaron para este sábado a las 6 de la tarde a sembrar un jardín simbólico, “habrá mucho arte para los niños, muchos eventos para que la familias vuelvan a juntarse en estos espacios públicos”.
Al final realizaron una marcha
por el área del Jardín del Puerto con sus celulares encendidos como protesta
porque sus voces no han sido escuchadas por quienes tienen el poder de
decisión.
Invitaron a unirse para crea la sinergia ciudadana que logró el rescate del parque Papagayo, hace más de 30 años.
Entre poco más de cien personas estuvieron presentes los artistas plásticos plástico Luis Vargas, Gerardo M. Ríos y Manuel Valdovinos y el escultor Jorge Alfaro; además el artista grabador, Oswaldo Pita y las escritoras Abisaí Benítez y Marianela Fiesco. También los actores Rodolfo Soto, Gabriel Brito, Alet Tojas y Nelly Jaimes, con el ecologista Efrén García Villalvazo, el oceanólogo Juan Barnard, la activista Linatyme Reye. Del área de la arquitectura, Anahí Gatica y Saúl Ramos. La gestora cultural Lucero Castro y el actor Manuel Maciel, también director de teatro que en el conversatorio ofreció un performance.








