MAREMÁGNUM
/Ricardo
Castillo Barrientos
Chilpancingo; Guerrero, a 13 de agosto
de 2025.- No
podía ser de otra manera, estaba predicho que la Secretaría de Marina (MARINA/SEMAR),
impondría su proyecto en el “Jardín del Puerto”, que de “Jardín”
no tendría nada y muy distante del origen y razón de ser del otrora maravilloso
espacio urbano de los acapulqueños, perdido por la voracidad comercial
permitida en más de 50 años por los gobiernos en turno.
El criterio comercial y privado, ahora
denominado sostenible o autofinanciable, predomina en un 80% en el
presupuesto de la MARINA/SEMAR, para la ejecución de proyectos en el
Sistema Portuario Nacional, quedando en segundo plano el beneficio de la utilidad
pública, siendo lo menos que interesa. Se impone de sobremanera el capital
privado.
A partir del gobierno del expresidente
Andrés Manuel López Obrador, las obras públicas más importantes del sexenio,
fueron ejecutadas a rajatabla por la SEDENA/DEFENSA y la SEMAR/MARINA:
Aeropuerto AIFA, Tren Maya, Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec,
Acueducto “El Cuchillo”, en Monterrey, aeropuertos regionales, caminos rurales
en el sureste y la construcción naval (buques y dragas).
El criterio comercial establecido por
la MARINA en el “Jardín del Puerto”, con la renta
de locales al mejor postor, tiene la finalidad de financiar los gastos de
mantenimiento del espacio público, cuya responsabilidad administrativa
corresponde a FONATUR, en toda la zona turística.
La MARINA/SEMAR tiene
proyectado en la ex Terminal de Vehículos de Exportación, una serie de obras y
acciones de tipo comercial, cultural y social, donde se justifica plenamente el
auto sostenimiento del inmueble con la renta de locales comerciales, no en el “Jardín
del Puerto”, porque así lo indica su nombre: “JARDÍN”, queriendo
dejar un mínimo espacio de áreas verdes. El negocio va por delante.
Más de una treintena de
asociaciones civiles y privadas, organizaciones sociales y culturales, reclaman
enérgicamente la recuperación de ese histórico espacio urbano en el corazón del
puerto, para que las autoridades navales reconsideren el proyecto, contemplando
el 80% de áreas verdes y el 20% en los servicios básicos necesarios.
Están requiriendo la empatía del Gobierno del Estado y municipal.
La ASIPONA ha expedido una
convocatoria a empresarios y emprendedores para que pongan negocios de
restaurantes, cafeterías, snacks, ventas de artesanías y servicios con enfoque
cultural y turístico.
Después del espacio original del “Jardín
del Puerto”, se construyeron locales comerciales para la venta de joyería
de plata, artesanías, restaurant y otras actividades, sin éxito alguno a largo
plazo, viéndose obligados a cerrar los “negocios”, en definitiva.
La cerrazón de la MARINA/ASIPONA
de no escuchar a la gente, rompe con los postulados de MORENA, sobre el
fortalecimiento de la participación democrática, impulsada por la presidenta
Claudia Sheinbaum, quien tiene un marcado interés por mejorar y modernizar al
puerto, a fin de lograr el relanzamiento turístico tan anhelado por los
acapulqueños.
¡La jerarquía marina, carece de
sensibilidad social!
¡Ansina quero, ansina se le hace!

