*“Este corazón de la sociedad que debería generar vida y paz está herido”, dicen en tono de preocupación, en un comunicado, los obispos de la Provincia Eclesiástica de Acapulco/VERÓNICA CASTREJÓN ROMÁN
Acapulco, Guerrero, a 19 de enero de 2026.- Alerta la iglesia católica que la
familia como institución, se está convirtiendo en un ámbito generador de
violencia, de desprecio de la vida y de la dignidad de las personas, debido a situaciones
que atentan contra ella y que la desestructuran sistemáticamente: Familias
desintegradas, violencia intrafamiliar, asesinatos, desapariciones,
desplazamiento forzado, su inmersión en la inseguridad; las adicciones que
destruyen la vida de los jóvenes y, la pobreza creciente.
Ante ello, y como resultado del XXXV Encuentro Provincial de
Pastoral, asume el compromiso de diseñar estrategias para que las familias sean
promotoras de la paz y defensoras de la vida, impulsando la reconciliación, el
consuelo y el estilo sinodal, que promueve la corresponsabilidad, la escucha
activa y la toma de decisiones compartida, no como una simple democratización,
sino como un proceso de discernimiento en el que las cúpulas eclesiales, obispos,
clérigos, fieles y laicos escuchan, dialogan y disciernen juntos la
problemática social, a fin de lograr una participación más activa de la colectividad.
Está herido, recalca por los diferentes factores violentos y de
criminalidad mencionados y que la desestructuran hasta convertirla en un ámbito
generador de violencia, de desprecio de la vida y de la dignidad de las
personas: “Esposos que no quieren tener hijos, hijos que vuelven la espalda a sus
padres. Muchos ancianos en soledad que evidencia que existe una ruptura generacional.
Ante ello, se conminan: “Debemos reconocer el ánimo de las
parejas jóvenes que se comprometan en el cuidado integral de sus hijos, pues su
vida refleja el rostro de padres, madres, abuelos y abuelas que han sostenido
la fe y los valores en las familias, las comunidades y en nuestra sociedad;
familias comprometidas en el cuidado de los enfermos crónicos y de sus ancianos”.



