/GUSTAVO MARTÍNEZ CASTELLANOS
Se engañan quienes dicen que fue una filtración hacia los
gringos de parte del gobierno de la Sheinbaum lo que ocasionó el impasse
político que hoy día vive el ex
coordinador del Senado mexicano, Adán Augusto López
Este declive no inició con el desaire que él y otros
morenistas hicieran a la presidenta, sino que dio arranque desde el momento en
que Donald Trump fue electo presidente de EE. UU. por segunda vez.
Aunque también podría decirse que el inicio de este periodo
de crisis política para Adan Augusto podía señalarse por el momento en que
designó como secretario de Seguridad de su estado a Hernán Bermúdez Requena,
mismo que es señalado como el líder criminal del grupo delictivo La Barredora.
O quizá esa debacle dio su primer paso desde el momento en
que Adán Augusto decidió ser el guardaespaldas político de AMLO, puesto en el
que ya sabía que iba a recibir los golpes y los proyectiles dirigidos a su
jefe.
Por otra parte, dicen sus malquerientes, la decisión de
"hacer trabajo territorial" como senador morenista podría tratarse de
un eufemismo al verdadero trabajo que podría desempeñar y que es el de
desmontar las estructuras que lo liguen con cédulas de La Barredora para
atenuar en lo posible la huella de la influencia que él podría tener en dicha
organización criminal y, a la vez, con ese trabajo de desmonte ganarse las
simpatías de Trump.
Aunque hay quienes piensan que, en realidad, el trabajo será
en sentido contrario; es decir, en fortalecerlas o en refinarlas aun cuando eso
podría llevarlo a una celda cerca de la del Chapo Guzmán. De ese tamaño y forma
son las lealtades de esas hermandades entre políticos que han decidido llegar a
la cúspide del poder a cualquier precio.
¿Hasta dónde hubiera llegado este senador si Trump no hubiera
ganado la presidencia de su país?, es decir, ¿podría haber alcanzado en futuras
elecciones la presidencia?
Y, por otro lado, ¿qué tan sofisticada era la red criminal
que posiblemente había armado y cuáles serían sus alcances en todos los ámbitos
si no hubiera sido atrapado Bermúdez Requena?
Mejor aún, ¿hasta dónde hubiera llegado La Barredora si Trump
no hubiera decidido usar la lucha antidrogas como medida de presión ante esos
aliados de EE. UU. a los que busca apretar para obtener mayores beneficios a su
causa?
Las implicaciones de ese aspecto son avasallantes pues de no
tener obstáculos tales como la cruzada antidrogas de Trump el poder del cártel
la Barredora estaría vigente y creciendo cada día más y, Adán Augusto, estaría
acumulando más poder.
En este aspecto, seguramente más tarde nos enteraremos de que
diversos cárteles estaban en retirada debido al trabajo de García Harfuch pero
aún peleando por sus territorios sólo que ahora teniendo como enemigos no a las
fuerzas de Seguridad Nacional y a otros cárteles sino a los miembros de la
Barredora o a ambas fuerzas combinadas y los "logros" del plan
nacional de Seguridad en realidad lo eran para beneficiar a este nuevo cártel.
Lo que es peor: esos logros no serían para brindar seguridad
y confort a la ciudadanía sino para poner a otros narcotraficantes, afines al
gobierno o al MORENATO, en el lugar de los anteriores narcotraficantes.
Como puede verse, el plan es perfecto: MORENA
"regala" dinero a través de "programas sociales", finge
ejercer un buen gobierno, reprime a los ciudadanos inconformes y se perpetúa en
el poder o, cuando menos, por cuatro o cinco sexenios más. Hasta donde el país
aguante.
Es por todo lo anterior que resulta imposible que la Sheinbaum
haya sido quien haya filtrado la información que expuso a Adán Augusto ante el
aparato judicial gringo, porque, como puede verse, ella está involucrada en
todo el plan maestro.
Lo que corrobora esta idea es esta frase de Trump: "A
México lo gobierna el narco", ya que, como puede verse, tanto el
Coordinador del Senado como muchos políticos morenistas de élite están en la
tesitura de realizar ese plan supremo: dominar completamente al país por todos
los medios y en todos los niveles.
Además, debemos poner especial énfasis en esta otra frase de
Trump: "La presidenta de México es una excelente persona, pero tiene miedo
a actuar contra el narco. El narco la tiene dominada". Tal vez esto no sea
verdad y tal vez la verdad sea que Sheinbaum sea parte medular del plan maestro
arriba descrito.
Quienes dicen que ella está intentando fajarse los pantalones
y exigir respeto a su investidura y a su persona, sólo ven el árbol, mas no el
bosque. Sheinbaum no puede atacar a los amigos o "hermanos del alma"
de Andrés Manuel López Obrador y menos aún por razones tan banales como un
desaire, porque en caso de intentar iniciar una guerra interna saldría
perdiendo: todos los hilos del gobierno en México están en manos de AMLO.
Entonces, en el inicio de la debacle de Adan Augusto ¿qué
ocurrió exactamente? Nada nuevo. Y algo nuevo a la vez.
Lo de siempre es que los gringos hicieron su trabajo de
espionaje entre los miembros de la élite política mexicana, recabaron todos los
datos y los guardaron hasta que no hubiera margen para ningún error.
Lo nuevo consiste en que los gringos ya no atacan países con
tropas ni misiles, ya no desestabilizan a lo bruto, ahora sólo quitan al
presidente de ese país en un asalto digno de un film hollywoodense y luego
ponen a otro. O a otra. Como ocurrió con Nicolás Maduro.
Por eso, la oposición salta de contento ante lo que está
pasando, porque en caso de que la Sheinbaum resulte defenestrada, los miembros
de élite de la oposición ruegan con vehemencia en silencio porque Trump voltee
a verlos y elija a uno de ellos para gobernar México.
Duele decirlo, pero todo indica a que la misma Sheinbaum está
también rogando por eso, es decir, porque en cuanto Trump decida alzarse con
México la conserve a ella en la chamba de presidenta, cuando menos hasta que
termine su periodo, en pago a sus buenos servicios.
Todo lo anterior arroja la siguiente verdad: sea cual sea el
"trabajo territorial" que Adán Augusto realice en este periodo de
crisis política personal el narcotráfico no va a detenerse. La violencia no va
a cesar. La seguridad no va a volver a México.
Tanto Trump como AMLO buscan extraer mayor rentabilidad de
este país.
Lo que menos les importa es que vivamos sin miedo, sin luto y
en paz.
Nos leemos en la crónica.Acapulco; a 10 de febrero de 2026






