*La Auditoría Forense es una fiscalización rigurosa de procesos, hechos y evidencias, para documentar la existencia de un presunto acto irregular: Auditoría Superior de la Federación
*“No hay nada que ocultar; eso es una obligación de la
rendición de cuentas”: Abelina López Rodríguez, alcaldesa de Acapulco
/VERÓNICA CASTREJÓN ROMÁN
Acapulco; Guerrero, a 9 de febrero de 2026.- “La Auditoría Superior de la
Federación (ASF) incluyó al Ayuntamiento de Acapulco en su programa anual de
fiscalización mediante una Auditoría Forense a la Cuenta Pública 2025, un
procedimiento técnico de rutina que amplía la verificación documental del gasto
federal para constatar la transparencia y aplicación correcta del presupuesto”.
Con tales aseveraciones inicia el comunicado de prensa que el
Ayuntamiento de Acapulco difundió esta tarde, ante la noticia publicada por el
medio digital Noticias Rebelde con la que reveló que, de los 85 Ayuntamientos
de Guerrero, la ASF seleccionó a 27 dentro de su programa anual de auditorías, y
solamente el de Acapulco será sometido a ese procedimiento.
Así, aun cuando el gobierno municipal de Acapulco minimiza de
entrada el peso de una auditoría forense, la Auditoría Superior de la
Federación en su página oficial informa que la “Auditoría forense:
consiste en la aplicación de una metodología de fiscalización que conlleva la
revisión rigurosa y pormenorizada de procesos, hechos y evidencias, con el
propósito de documentar la existencia de un presunto acto irregular”. No se
trata pues, de un “procedimiento técnico de rutina”, como afirma en su primer
párrafo el boletín del Ayuntamiento porteño.
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| Fotografía tomada del medio digital Noticias Rebelde |
Precisa que con el número de auditoría 939, al municipio de
Acapulco se le auditarán “Contratos y Convenios Suscritos (…) así como
Erogaciones Financiadas con Recursos del Gasto Federalizado del Ejercicio
2025”, según el título de auditoría establecido en el Programa Anual de
Auditorías para la Fiscalización de la Cuenta Pública 2025, de fecha 6 de
febrero de 2026.
Y agrega que de acuerdo con el Despacho Contable,
Administrativo y Fiscal (DECAP), “a diferencia de una auditoría tradicional,
que se enfoca en la verificación de la exactitud de los estados financieros, la
auditoría forense tiene como objetivo principal descubrir irregularidades,
determinar su magnitud y proporcionar evidencia que pueda ser utilizada en
procedimientos legales”.
Informa que el alcance de la revisión comprende la totalidad
de los recursos federales recibidos y ejercidos durante 2025 y que “la
metodología replica los procesos tradicionales de auditoría”, pero reconoce que
profundiza en la comprobación de contratos, servicios, adquisiciones y obras
públicas, con verificación directa de proveedores y contratistas. “La muestra y
los montos son determinados únicamente por la ASF”, aclara.
“Las auditorías no es más que la transparencia; no es más que
la rendición de cuentas” y entonces, agrega, “la auditoría que viene es de 2025
de los ramos federales, que me da la razón –‘para los que nos andan criticando’-,
porque son recursos federales, que es lo que yo he venido diciendo, que los
recursos federales los audita la Auditoría Superior de la Federación, y
entonces en el Programa Anual de Auditorías ya salieron todos los municipios,
incluyendo a Acapulco para la auditoría”.
La ASF, remata al final en su comunicado de prensa el Ayuntamiento de Acapulco, es el órgano técnico de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, y el único ente con facultad de auditar los recursos federales transferidos a los municipios, con revisiones que son tradicionales y forenses. En esta ocasión, reitera, fueron seleccionadas 16 entidades fiscalizables, entre ellas el municipio de Acapulco, “dentro de un esquema nacional que verifica el cumplimiento normativo y ofrece certeza a la población sobre el destino de los recursos federales”.





