*Llama a cuidar la coalición con sus “partidos hermanos”, PT y PVEM, pero advierte que se deben respetar plenamente las decisiones institucionales de Morena
*” Si le somos leales, el
movimiento nos garantizará con generosidad, vida política mucho más allá del
2027”, promete
/VERÓNICA
CASTREJÓN ROMÁN
Acapulco; Guerrero, a 9 de
marzo de 2026.- El presidente del Consejo Nacional de Morena, Alfonso
Durazo Motaño llamó a la unidad a los integrantes de ese órgano colegiado,
frente a la “complejidad” del proceso electoral rumbo al 2027, en el que,
subrayó, “nadie es imprescindible”, y en el que “no se juega el
destino de una aspiración política personal, sino la fortaleza de Morena en los
próximos años”.
Ahí, en su VII Sesión Ordinaria, frente
a sus consejeros y consejeras nacionales, lanzó su convocatoria a “entender que
cuidar a Morena es cuidar la transformación, que cuidar la política interna es
cuidar la soberanía, que cuidar los principios de nuestro movimiento es cuidar
el futuro de México, que cuidar la coalición con nuestros partidos hermanos,
Partido Verde y Partido del Trabajo, no es una simple suma de votos, sino
un entendimiento estratégico para fortalecer la capacidad de nuestro movimiento
para impulsar la transformación nacional”.
En estos momentos, subrayó, “no
caben las ambigüedades. Lo que está en juego, repito, no es un cargo ni una
coyuntura política. Está en juego el avance del segundo piso de la cuarta
transformación que dirige nuestra presidenta Claudia Sheinbaum”.Y, advirtió Alfonso Durazo, que
Morena es hoy una fuerza social que tiene una responsabilidad aún mayor: “Demostrar
que la transformación no depende de un nombre propio, sino de un
movimiento organizado, disciplinado y políticamente responsable”.
Por lo que, agregó: “Cuando nos
alejamos de los principios éticos que nos dieron origen, la gente deja de
creer; cuando actuamos con oportunismo, la gente deja de creer; cuando todo
gira en una ambición personal, la gente deja de creer; cuando solo se trata
de un quítate tú para ponerme yo, la gente deja de creer. Cerrar esas brechas
es condición indispensable para la consolidación del proyecto”, recalcó.“Les recuerdo, añadió, que el
movimiento nos necesita a todos y que, en política, la distancia más corta
entre 2 cargos no es necesariamente una línea recta. Si le somos leales, el
movimiento nos garantizará con generosidad, vida política mucho más allá del
2027”, dirigió veladamente a sus partidos hasta hoy aliados, el PT y el
PVEM.
No obstante, el presidente del
Consejo Nacional de Morena, enseguida instaló el candado: “Con la mirada
puesta en el futuro, debemos respetar plenamente los procedimientos, los
órganos y las decisiones institucionales en la selección de las distintas
coordinaciones, decisiones que no mencionó pero que incluyen el apoyo a la
reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum que prohíbe las listas
cupulares en la decisión de las candidaturas plurinominales, y desde la pasada
reforma, el nepotismo electoral.Y se pronunció entonces por
seleccionar candidaturas al evaluar competitividad electoral, trayectoria,
congruencia, desempeño ético y compromiso con el proyecto.
Setentenció luego que las
reglas que se aprueben en la sesión de su Consejo Nacional representan un
mensaje ético y político que se enviará a la sociedad.
El también gobernador de Sonora comentó
que hoy Morena navega con la corriente a su favor, pero recordó que no siempre
fue así. “En estos tiempos de vacas gordas, es necesario enfatizar una de sus
consignas fundacionales: Aquí en Morena no hay cargos públicos, sino encargos
públicos y no se nos debe olvidar”.Enseguida, invitó a los morenistas
a procesar las “legítimas aspiraciones internas, sin fragmentarnos, sin
debilitarnos y sin poner en riesgo la confianza del pueblo, ya que cuando caminamos
divididos, ganan los de siempre, ganan las élites que históricamente
secuestraron el poder para someterlo a sus intereses particulares”.
El cónclave de Morena se celebró
el sábado pasado en el hotel Sheraton de la Ciudad de México, y a él acudieron
consejeros y consejeras, gobernadores y gobernadoras, y aspirantes a
candidaturas a diferentes cargos de representación popular, en las distintas
regiones del país.Alfonso Durazo apuntó que es
“evidente” la complejidad del próximo proceso electoral y advirtió que “ya
no hay campañas color de rosa. Más bien sucede lo contrario, están llenas de
veneno”, por lo que, frente a esas consideraciones, agregó que “la
unidad no es un lujo organizativo, es una condición estratégica para
enfrentar exitosamente el horizonte electoral exigente que ya delinea el 2027”.
Por lo que consideró que las reglas que se aprueben este sábado deben ayudar a fortalecer la autonomía interna y garantizar procesos justos, equitativos y transparentes, “para que nadie, aun en la derrota, guarde en su fuero interno, una sensación de injusticia”.


