/Javier Soriano Guerrero
Acapulco; Guerrero, a 02 de octubre de 2025.- El bastón, ese objeto tan simple
como emblemático, ha acompañado a la humanidad durante milenios, dejando una
huella profunda en la historia.
Ese objeto que en nuestra niñez y adolescencia nos llamaba la
atención en las tiendas de artesanías por sus coloridos adornos y que en la
tercera edad se nos hace tan necesario, a veces desde pequeños o jóvenes
también por alguna discapacidad debemos usarlos.
Nuestros antepasados usaban ramas y troncos como apoyo para
caminar, para explorar territorios y como arma defensiva contra depredadores.
Con el tiempo, este objeto primitivo evolucionó en su forma y
significado, convirtiéndose en símbolo de autoridad y experiencia,
especialmente para líderes de clanes nómadas.
Con la llegada de las primeras civilizaciones, el bastón pasó
de ser herramienta de apoyo a convertirse en símbolo de poder y estatus social.
Herramienta de apoyo y supervivencia
En la Edad Media, el bastón se consolidó como compañero
esencial de caminantes, peregrinos y aventureros:
Servía de apoyo físico en rutas largas y terrenos
irregulares.
Brindaba defensa frente a animales o amenazas humanas.
Algunos bastones tallados reflejaban estatus social, devoción
religiosa o personalidad de su dueño.
Con el tiempo, surgieron los bastones con compartimentos
secretos, que podían ocultar armas, documentos o reliquias, añadiendo un aire
de misterio y sofisticación.
En los siglos XIX y XX, el bastón evolucionó hacia la
funcionalidad y la innovación:
Su uso se consolidó como apoyo para personas mayores o con
movilidad reducida.
Los nuevos materiales, como aluminio, acero inoxidable y
fibra de carbono, los hicieron más ligeros y resistentes.
En el siglo XXI, la tecnología ha llevado al bastón a una
nueva era:
Bastones inteligentes con sensores, GPS y alertas de
seguridad asisten a personas con discapacidad visual.
Algunos incorporan luces LED, alarmas y sistemas conectados,
demostrando que tradición e innovación pueden caminar juntas.
Hay bastones famosos como el de Bat Masterson, el legendario
héroe del Viejo Oeste; las de las bastoneras en los juegos de fútbol americano
y, dentro de nuestro folklore, la Danza de los Viejitos.
Ahora bien, existe otro bastón que poco a poco se ha ido
devaluando como es el Bastón de Mando de los pueblos originarios, ya que ha
sido utilizado por políticos que le han faltado respeto a su simbolismo y
tradición, muchas veces permitido y tolerado por los líderes de los grupos
étnicos. Ojalá que dejen de estarlo utilizando en actividades que no
correspondan a las funciones por las que fue creado el Bastón de Mando.
Un bastón, sencillo en apariencia, pero tan necesario, es testigo de civilizaciones y épocas, un puente entre pasado y futuro, y tradición e innovación.

