Yo, ciudadano
/GUSTAVO MARTÍNEZ CASTELLANOS
Era muy joven. Era estudiante de bachillerato. Es hija de una
familia que hoy, profundamente destrozada, la llora y se pregunta ¿por qué? Era
miembro de una sociedad que vive con miedo a que lo que le ocurrió a ella le
ocurra a cualquier miembro de cualquier familia: ser agredida con arma de fuego
en un sitio que se supone debe estar protegido: las cercanías de la escuela en
la que estudian nuestros hijos.
Vemos a las policías hacer retenes en las avenidas
importantes y sabemos que esas repentinas aduanas son ilegales y que, además,
solo sirven para extorsionar al ciudadano común.
Vemos a los policías detener obreros y empleados en quincena,
cuando el trabajador regresa a casa con su salario para compartirlo con su
familia y dar sustento a su hogar. Si la policía detiene a ese trabajador, el contendió
del sobre no llegará completo y, a veces, no llegará ni el sobre.
Vemos al sistema de seguridad funcionar como una máquina bien
aceitada cuando se trata de lesionar al ciudadano común.
¿Y, cuándo lo veremos actuar a favor del ciudadano?
¿Cuándo lo veremos atacar y atrapar y encarcelar al verdadero
criminal?
Una más: ¿Dónde estaba ese "aparato de seguridad"
cuando ese sujeto sacó esa arma y disparó indiscriminadamente contra el
vehículo de transporte público en las inmediaciones de una escuela?
Otra más: ¿Dónde estaban todas esas patrullas y todos esos
policías cuando Melany, agonizante, necesitó de toda esa maquinaria para ser
trasladada inmediatamente a un hospital y ser atendida urgentemente en busca de
salvar su vida?
De que la ayuda y la asistencia que nuestros impuestos pagan
nunca iba a llegar.
A todo esto, hay más preguntas.
El asesino iba en una moto seguramente robada ¿y ningún retén
lo detuvo?
La moto del asesino seguramente no llevaba placas ¿y ningún
agente de tránsito lo detuvo?
El asesino seguramente iba sin casco ¿y ninguna patrulla vial
lo detuvo?
El asesino llevaba un arma de fuego ¿y no hubo
"operativo de seguridad” alguno que lo revisara?
Demasiada suerte la de este asesino ¿no les parece?
Y no funciona porque, en realidad, toda esa parafernalia no
es más que una serie de mecanismos de extorsion contra el ciudadano inerme y es
una serie de estratagemas para despojarlos de su propiedad y obligarlos a pagar
multas, arrastres y encierros ilícitos.
Este es el México brutal, sangriento, incongruente y terrible
que MORENA está normalizando a través de la mañaneras en las que la presidenta
pide a Korea del Sur que mande más grupos de K-pop a México, en donde la
titular del Ejecutivo invita a Salma Hayek, que tiene décadas de no vivir en
este pais, a celebrar recursos públicos para los cineastas (¡!).
Mientras tanto, más hogares mexicanos enlutecen por culpa de
la violencia.
Más hogares guerrerenses y acapulqueños son oscurecidos por
la violencia.
Más surianos inmersos en el terror debido a la violencia:
¿Volverá con vida mi hijo? Sólo fue a la escuela.
¿Volverá con vida mi esposo? Sólo fue a trabajar.
¿Volveremos con bien a casa?
¿Algún día acabará este horror?
Nos falta Melany.
En Acapulco, en Guerrero, todos somos los dolientes e
indignados miembros de la familia de Melany.
Todos queremos que la dulce niña que salió esa mañana hacia
la escuela regrese a casa.
Pero no volverá.
Esto es México en tiempos de la 4T.
Melany no volverá.
Descanse en paz.
Nos leemos en la crónica.
Acapulco, a 20 de febrero de 2026







