Con la Presidenta la agenda de igualdad ha adquirido una fuerza sin precedentes

Redacción
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/BEATRIZ MOJICA MORGA

Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es una fecha para reflexionar sobre la lucha histórica de las mujeres por la igualdad, la justicia y el reconocimiento pleno de nuestros derechos. También es un momento para valorar los avances que hemos logrado como país. Hoy México vive un momento histórico: por primera vez una mujer encabeza la Presidencia de la República. El liderazgo de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo no sólo representa un hecho simbólico, sino una transformación profunda en la manera de entender y ejercer el poder en favor de las mujeres.

En los últimos años hemos dado pasos firmes en la conquista de derechos y en la construcción de políticas públicas que buscan mejorar la vida de millones de mexicanas. Reconozco que aún existen enormes desafíos, porque las mujeres vivimos realidades distintas marcadas por contextos sociales, culturales y económicos diversos. Sin embargo, también es justo reconocer que, con la llegada de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo a la Presidencia, la agenda de igualdad ha adquirido una fuerza sin precedentes en la vida pública de nuestro país.

La presidenta Sheinbaum Pardo ha colocado a las mujeres en el centro de la transformación nacional. Desde el inicio de su gobierno envió al Congreso de la Unión una iniciativa histórica para garantizar la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres en nuestra Constitución. Esta reforma, aprobada y promulgada en noviembre de 2024, constituye uno de los avances más importantes de la agenda feminista en México, pues fortalece el reconocimiento pleno de nuestros derechos, establece mecanismos para combatir la violencia de género y sienta las bases para erradicar la desigualdad salarial entre mujeres y hombres.

Este cambio constitucional no es menor. Cuando un derecho queda plasmado en la Carta Magna, se convierte en una garantía que protege a las mujeres frente a cualquier intento de retroceso. Gracias a la visión y sensibilidad de la primera mandataria, México hoy se coloca a la vanguardia en América Latina en materia de reconocimiento de los derechos de las mujeres.

A partir de la iniciativa presidencial, se han impulsado transformaciones concretas en la estructura del Estado mexicano. La creación de la Secretaría de las Mujeres en la administración pública federal, la incorporación obligatoria de la perspectiva de género en las políticas de seguridad y en la actuación del Poder Judicial, así como el fortalecimiento de fiscalías especializadas en delitos de violencia de género. Son acciones que buscan garantizar que la igualdad se traduzca en justicia, protección y oportunidades reales.

 De igual manera, el gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum ha promovido la armonización de leyes para eliminar la discriminación económica por razones de género, garantizar la paridad en los espacios de decisión y fortalecer las políticas públicas dirigidas a prevenir y erradicar las violencias contra niñas, adolescentes y mujeres en todo el país.

Un ejemplo claro del compromiso de la presidenta con el bienestar de las mujeres es el programa Pensiones Mujeres Bienestar, una política social que reconoce el trabajo de toda una vida que millones de mexicanas han realizado en el hogar y en el cuidado de sus familias. Este programa otorga una pensión a mujeres de 60 a 64 años y, al cumplir los 65, se integran automáticamente al programa de Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores. Con ello, el Estado mexicano comienza a saldar una deuda histórica con las mujeres cuyo trabajo fue invisibilizado durante décadas.

Como senadora de la República por Guerrero y como mujer afromexicana, tengo plena conciencia de que los avances que hoy celebramos también implican reconocer siglos de desigualdad, marginación e invisibilidad que aún no han sido completamente superados. Pero también estoy convencida de que estamos viviendo un momento de cambio profundo que abre nuevas oportunidades para las mujeres de México.

Hoy, con una mujer al frente del país, las decisiones públicas incorporan una visión distinta, más cercana a las realidades de millones de mujeres que durante mucho tiempo estuvieron fuera de la agenda nacional. El liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo demuestra que cuando las mujeres llegan a los espacios de poder, no llegan solas: llegan con la fuerza de muchas generaciones que lucharon antes y con el compromiso de construir un país más justo e igualitario.

Este 8 de marzo no sólo recordamos las luchas del pasado. También celebramos los avances del presente y reafirmamos nuestro compromiso de seguir construyendo un México donde las niñas, adolescentes y las mujeres puedan vivir con dignidad, libertad, seguridad y plenas oportunidades.

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Semblanza de la autora:

Senadora Beatriz Mojica Morga

Es licenciada en comunicación social por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM); maestra en políticas públicas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y maestra en gestión de la política económica por el Centro de Estudios e Investigaciones sobre el Desarrollo Internacional en Francia. También, cuenta con un posgrado en el Instituto Nacional de Administración Pública de España (INAP).  Ha sido diputada federal y local y en la administración pública, fue secretaria de desarrollo social del gobierno del estado de Guerrero. Ella es la primera mujer afromexicana que por acción afirmativa gana un escaño en el Senado de la República (2024).  En la cámara alta, fue electa presidenta de la Comisión de Cultura.

Acapulco, a 08 de marzo de 2026

 

 

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