*En 2025, en México,1.3 millones de adolescentes sufrieron incomodidad emocional manifestada en ansiedad, estrés, insatisfacción o angustia: Ana Lilia Botello
/La Redacción
Chilpancingo; Guerrero, a 30 de marzo de 2026.- Con el objetivo de garantizar el
acceso a la orientación educativa y al apoyo psicológico profesional en
escuelas de nivel básico y medio superior, la diputada Ana Lilia Botello
Figueroa propuso reformas a la Ley 464 de Educación del Estado de Guerrero.
La iniciativa, actualmente en análisis en la Comisión de
Educación, Ciencia y Tecnología, destaca la importancia de contar con personal
profesional en psicología dentro del ámbito escolar, al ser una figura clave
para el desarrollo integral y equilibrado de las y los estudiantes, así como
del entorno educativo.
La legisladora señaló que la propuesta plantea la
incorporación de profesionales de la psicología en las instituciones
educativas, quienes podrán brindar atención oportuna, intervenir en situaciones
de crisis y desarrollar programas preventivos dirigidos a estudiantes, madres y
padres de familia, así como al personal docente.
Asimismo, indicó que las y los profesionales deberán trabajar
de manera coordinada con el profesorado, implementando técnicas que fortalezcan
el bienestar emocional y el desempeño académico del alumnado.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas,
Alcohol y Tabaco, el 10 por ciento de las personas de entre 12 y 17 años
presentó malestar psicológico en los últimos 12 meses en México hasta 2025, lo
que equivale a aproximadamente 1.3 millones de adolescentes que experimentaron
incomodidad emocional, manifestada en ansiedad, estrés, insatisfacción o
angustia, sin necesariamente cumplir con criterios de un trastorno mental.
La diputada refirió que las situaciones que enfrenta la niñez
y la adolescencia pueden impactar de manera significativa su salud mental,
generando condiciones como estrés, ansiedad, tristeza, miedo, depresión, estrés
postraumático, alteraciones del sueño y la alimentación, aislamiento social,
baja energía, sentimientos de desesperanza, dificultad para concentrarse,
cambios de humor extremos, síntomas físicos inexplicables e incluso el consumo
de alcohol o drogas, así como trastornos psiquiátricos.

