*Hay carencia de médicos especialistas en ese nosocomio
considerado como “de alta especialidad”
VERÓNICA CASTREJÓN ROMÁN/
Acapulco; Guerrero, a 18 de junio de 2026.- El Hospital Regional de Alta
Especialidad del ISSSTE en Acapulco, carece hasta de sillas de ruedas para
apoyar a enfermos que llegan a Urgencias, en donde tampoco existe un área digna
para que sus familiares los esperen.
Así lo denunció la Comisión intersindical, Asociaciones Civiles y Derechohabientes del ISSSTE en Guerrero (CIADI) quienes advierten altanería en la directora de ese nosocomio, Edna Asuám Pichardo Aguirre cuando le presentan solicitudes de mejoramiento del hospital que carece de insumos elementales para ser considerado de Tercer Nivel.
Cuestionamientos, todos, que se hace la población
derechohabiente, que ve pasar los días sin que existan en esa institución de
Salud los médicos y los especialistas que hagan funcionar los aparatos de tecnología
avanzada que permanecen sin uso desde hace ya casi dos años, cuando la
presidenta Claudia Sheinbaum entregó la primera etapa del hospital, frete a las
necesidades ingentes de los enfermos.
Los integrantes de la Comisión Intersindical le recalcan en su
solicitud que, en el área de ingreso a urgencias no hay sillas de ruedas para
apoyar a pacientes que lo requieren, por lo que le piden que al menos dispongan
de dos sillas de ruedas permanentes en el módulo de entrada en apoyo a pacientes
con problemas de movilidad o enfermos, así como un acceso a los automóviles que
trasladan a familiares que llegan a ese espacio con pacientes graves.
En el documento dirigido a la directora del Hospital Regional
del ISSSTE en Acapulco, Edna Asuám Pichardo Aguirre, la CIADI le reclama que el
26 de febrero y el 21 de abril del año en curso, le entregaron dos peticiones
de información sobre los trámites de 28 solicitudes de trabajo sin que hasta el
momento hayan tenido respuesta alguna.
Firma el oficio la Comisión Coordinadora de la CIADI, integrada por Yolanda Flores Medran, René Wilfredo Rodríguez Valencia, Orlando Méndez Barrera y Gerardo García Lozano.





