La falta de atención de casos de ansiedad, depresión, adicciones
y conductas suicidas se agrava en Guerrero por la pobreza y marginación:
Obdulia NaranjoLa Redacción/
Chilpancingo; Guerrero, a 13 de julio de 2026.- La Comisión de Salud del Congreso
del Estado analiza una proposición con punto de acuerdo de la diputada Obdulia
Naranjo Cabrera para fortalecer la cobertura del Programa Estatal de Salud
Mental y Adicciones, mediante la contratación y distribución estratégica de
personal especializado en psicología, psiquiatría y trabajo social en los
municipios con mayores necesidades de atención.
Sobre esta propuesta de exhorto a la Secretaría de Salud
estatal y el Consejo de Salud Mental y Contra las Adicciones del Estado de
Guerrero, la legisladora del PVEM refirió el pasado viernes, que la salud
mental constituye uno de los principales desafíos de salud pública, a raíz de
que en los últimos años se registra un incremento de casos de ansiedad,
depresión, consumo de sustancias psicoactivas y conductas suicidas.
Abundó que esta problemática afecta a todas las edades, pero
especialmente a niñas, niños, adolescentes y jóvenes; situación que se agrava
aún más en Guerrero debido a factores como la pobreza, marginación, violencia y
la dispersión geográfica, lo que dificulta el acceso a servicios
especializados.
Naranjo Cabrera reconoció que la Secretaría de Salud estatal
ha realizado acciones al respecto, “aunque hay mucho por hacer, ya que existen
municipios con atención psicológica y psiquiátrica insuficientes; comunidades
rurales e indígenas que requieren servicios itinerantes y centros educativos
donde hacen falta programas permanentes de prevención y atención”, detalló.
Por lo anterior, planteó la necesidad de fortalecer el
Programa Estatal de Salud Mental y Adicciones, mediante la ampliación de
personal especializado, la implementación de programas permanentes de atención
psicológica y prevención del suicidio en escuelas, el despliegue de brigadas
móviles en comunidades alejadas y el fortalecimiento de acciones preventivas
dirigidas a niñas, niños, adolescentes y jóvenes, así como consolidar un
sistema estatal de información que permita diseñar políticas públicas con base
en evidencias.
Naranjo Cabrera remarcó que garantizar el acceso a los
servicios de salud mental representa una inversión en el desarrollo humano, la
estabilidad familiar y la seguridad pública.
