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| fotos tomadas de la red |
/JAVIER SORIANO GUERRERO
Cuántos de nosotros nos hemos
reunido con tequila en la mano, un limón al lado y rodeado de amigos a cantar
corridos revolucionarios, muchos de los cuales desde la primaria los aprendimos: La Cucaracha, La Adelita, La
Valentina, El Barzón, Carabina 30-30, La Rielera, La Toma de Zacatecas y otros más.
Aprovechando que
noviembre es el mes de un aniversario más del inicio de la Revolución Mexicana
vamos a recordar brevemente los corridos revolucionarios.
¿Qué son los corridos de la
Revolución Mexicana?
Algo importante de la cultura
de la Revolución mexicana fueron los corridos, expresiones
musicales que narran hazañas de personas que participaron en el conflicto,
alusiones a personajes de la época, así como hechos que ocurrieron en ella.
Son composiciones musicales
narrativas en forma de balada que relatan hechos históricos, hazañas de
personajes célebres, injusticias sociales o vivencias del pueblo.
Durante la Revolución Mexicana
(1910–1920), los corridos adquirieron un papel central como medio de
comunicación, propaganda y crónica popular.
En ellos se contaban las
historias de líderes como Francisco Villa, Emiliano Zapata, Venustiano Carranza
y Álvaro Obregón, así como la vida del campesino o del soldado raso. Muchos
autores eran anónimos, lo que refuerza su carácter colectivo.
A diferencia de los relatos
oficiales, daban voz al pueblo y ofrecían una visión diferente de los hechos.
Además, su difusión era oral, rápida y accesible para una población que en su
mayoría era analfabeta.
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| Manlio Fabio Beltrones (PRI) y su hija también legisladora Silvana Beltrones |
Ahora vamos a hablar de
los otros “corridos”, de esos políticos tricolores que durante más de 70 años
se creyeron dueños de México, herederos de la Revolución, quienes se creían los
únicos merecedores de los beneficios de la lucha armada, que hacían y deshacían
lo que querían con la voluntad del pueblo, que se despachaban con la cuchara
grande del presupuesto público, que imponían y quitaban gobernantes a
conveniencia, que presumían que “el político pobre es un pobre político”.
Estos “corridos”,
acostumbrados a vivir del presupuesto sin trabajar, desde 2018 sintieron que se
estaban quedando sin su modo de vida ya que fueron literalmente sacados de la
vida pública y de sus cargos en las administraciones federal, estatal y municipal,
pero habilidosos como siempre y carentes de toda ideología firme decidieron
abandonar al partido político que les había dado todo, dejándolo casi vacío,
sin miembros, y se fueron a afiliar al nuevo partido aplanadora para seguir
viviendo del presupuesto.
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| Claudia Ruiz Massieu (exPRi h hoy MC) |
Estos políticos corridos
resultaron ser muy listos para colocarse en cargos públicos y seguir cobrando
sin trabajar. ¿Así, cómo nos libraremos de ellos?
Acapulco, 12 de noviembre de 2025