*Un último aplauso para emprender el vuelo en otros proyectos…
/IGNACIO RENÉ HERNÁNDEZ MENESES
Acapulco; Guerrero, a 22 de enero de 2026.- Ámbar Lora es Alicia Beineke, y este
fin de semana se despide de los escenarios compartiendo su actuación en el
movidísimo y tenebroso musical con “La Familia Addams”, aquí en Acapulco donde
al bajarse el telón será el último aplauso que se llevará la graciosa e intensa
Ámbar para emprender el vuelo en otros proyectos de vida.
“Decir adiós al escenario duele, pero no todos los finales
son tristes… algunos son poderosos, es el cierre de una etapa”, así, con voz
pausada y firme, la profesional
intérprete de personajes dejará huella en el teatro juvenil, “será mi último
musical entre risas incómodas, caos emocional y mucha intensidad”, enfatizó con
nostalgia.
Quien no recuerda a los Addams, esa simpática familia con
intereses macabros y habilidades sobrenaturales que nos empezó a divertir por
la tele a la mitad de la década de los sesenta. La actualizada familia Addams a
través de este musical rescata sobre todo el corazón de la historia, aunque
excéntricos, son una familia profundamente unida y funcional. La serie
estableció un humor oscuro pero elegante, donde la comedia nace del contraste
entre su forma de ver la vida y lo que la sociedad considera ‘normal’, y eso se
mantiene intacto en el musical.
Ámbar nos cuenta que también se heredan personajes muy bien
definidos y una estética teatralizada, casi caricaturesca, que permite que las
emociones y el humor sean más grandes y claros para el público. “El musical
toma ese espíritu clásico y lo actualiza, dándole voz a los conflictos internos
de los personajes sin traicionar su esencia. En ambos casos, el mensaje es el
mismo: celebrar la diferencia y cuestionar quién decide realmente qué es lo
normal”.
El teatro, “un acto de resistencia profundamente humano”
Alicia convertida en Ámbar considera que en un mundo dominado
por las redes sociales y la inteligencia artificial, “el teatro sigue siendo un
acto de resistencia profundamente humano. Para mí, el teatro es emoción, caos,
sentimientos, vida. Es ese fragmento de silencio antes de que empiece cada
función, cuando todo a nuestro alrededor se oscurece y las emociones están a
flor de piel del lado del actor”.
“Ahí ocurre algo que ninguna pantalla puede replicar: la
curiosidad del espectador se encuentra con la entrega del actor y, por un
instante, ambos se vuelven uno. El teatro nos recuerda que sentir,
equivocarnos, mirarnos a los ojos y compartir un mismo espacio sigue siendo
necesario”, señala con rigor artístico.
“El mensaje para la juventud es volver a lo vivo, a lo
presente, a lo real. Porque mientras la tecnología avanza, el teatro nos enseña
a no olvidar lo más importante: nuestra humanidad”, puntualizó esta muchacha de
madera fina y que tiene la visión de construirse nuevos horizontes.
Y así, la actriz Ámbar con dos funciones este jueves 22 y
mañana viernes 23 de enero a las 5 de la tarde y ocho de la noche, en “Expo
Center” de Costera 125, actuará para escribir la última página de su historia
teatral, será “¡una última vez, un último aplauso…”
¡Con todo Ámbar, enhorabuena y manos a la obra!

