*A tres horas de la prevista para la eutanasia, un juzgado de
Barcelona denegó por tercera vez suspender el acto homicida y que se atendiera
psicológica y psiquiátricamente a la joven
*La iglesia católica califica de suicidio asistido la determinación
que es apoyada por las autoridades españolas, pues la joven manifiesta depresión
profunda y requiere tratamiento psicológico
* Desde la tarde del miércoles y durante el día de hoy se
convocaron concentraciones de oración a las puertas del hospital San Camilo,
donde está previsto que se ejecute la eutanasia
/NICOLÁS CÁRDENAS
ACI PRENSA
España, a 26 de marzo de 2026.- Este 26 de marzo de 2026 está prevista en España la eutanasia de Noelia Carrasco, de 25 años, tras casi dos años de batalla legal de su familia y de Abogados Cristianos, que pedían antes tratamiento psiquiátrico integral. La ley exige ser mayor de edad, capaz y con enfermedad grave o padecimiento crónico certificado.
La vida de Noelia ha estado marcada por el sufrimiento: hija
de padres divorciados, quedó bajo tutela pública y en un centro de menores
sufrió una agresión sexual múltiple. Sin el acompañamiento psicológico
necesario, desarrolló una profunda depresión y una discapacidad del 67% por
enfermedad mental, que luego aumentó al 74%.
En octubre de 2022 intentó suicidarse lanzándose desde un
balcón y quedó en silla de ruedas. Aunque puede levantarse, asearse y realizar
tareas básicas, ella misma reconoce que vive sumida en soledad, sin metas ni
objetivos y con un intenso dolor emocional. Para Abogados Cristianos, todo ello
muestra que “el problema de fondo es psiquiátrico”.
En abril de 2024 pidió la eutanasia y se le concedió para
agosto, pero su padre, con apoyo de Abogados Cristianos, logró frenar
temporalmente la ejecución y que se reconociera el derecho de la familia a
oponerse. Presentaron querellas contra los profesionales que evaluaron el caso
y contra miembros de la comisión de garantías, aunque en 2026 Supremo y
Constitucional avalaron la eutanasia.
La eutanasia ha sido fijada para el 26 de marzo a las 18:00
en el hospital San Camilo, mediante un procedimiento de unos quince minutos con
tres sustancias químicas, al que sus padres no podrán asistir por decisión de
la joven. Para Abogados Cristianos, este caso “evidencia el fracaso de la ley
de eutanasia” porque permite el suicidio asistido sin agotar antes los
tratamientos de salud mental.
Bioeticistas y obispos españoles han pedido oraciones por
Noelia y han advertido del alcance moral de este caso. Recuerdan que Noelia no
sufre una enfermedad terminal, sino una depresión profunda ligada a traumas no
sanados, y que la verdadera respuesta cristiana al dolor no es provocar la
muerte, sino ofrecer cercanía, cuidado, tratamiento adecuado y esperanza.
Obispos y otros miembros de la Iglesia en España pidieron oraciones y ofrecieron reflexiones ante la inminente ejecución de la eutanasia de la joven Noelia Castillo, tras dos años de batalla legal de su familia para que sea tratada de sus problemas psiquiátricos antes que provocar su muerte.
Desde que se conoció que este jueves 26 de marzo a las 18:00 horas de
España le será aplicada la eutanasia, la Iglesia Católica en España se
manifestó de diferentes maneras sobre el caso, al tiempo que se convocaron
movilizaciones de oración ante el hospital donde se le inyectará un cóctel
letal de fármacos.
En una nota, los obispos miembros de la Subcomisión
Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal
Española expresaron que contemplan "con profundo dolor la situación de
Noelia, esta joven de 25 años cuya historia refleja una acumulación de
sufrimientos personales y carencias institucionales que interpelan a toda la
sociedad”.
Su situación, añadieron los prelados, “no puede ser
interpretada solo en clave de autonomía individual, sino que exige una mirada
más honda, capaz de reconocer el peso del sufrimiento psicológico, la soledad y
la desesperanza”.
Así, los obispos españoles subrayaron que "la eutanasia
y el suicidio asistido no son un acto médico, sino la ruptura deliberada del
vínculo del cuidado, y constituyen una derrota social cuando se presentan como
respuesta al sufrimiento humano”.
En el caso concreto de Noelia "no estamos ante una
enfermedad terminal, sino ante heridas profundas que reclaman atención,
tratamiento y esperanza”, añadieron.
En segundo lugar, los prelados recordaron que "la
dignidad de la persona humana no depende de su estado de salud, ni de su
percepción subjetiva de la vida, ni de su grado de autonomía”, sino que se
trata de “un valor intrínseco que exige ser reconocido, protegido y promovido
en toda circunstancia”.
En consecuencia, la respuesta al sufrimiento “no puede ser
provocar la muerte, sino ofrecer cercanía, acompañamiento, cuidados adecuados y
apoyo integral”.
Los obispos expresaron además su cercanía a Noelia y sus
familiares y les aseguran su “oración, afecto y compromiso con una cultura del
cuidado que no abandona a nadie”.
Por último, realizaron "un llamamiento a toda la
sociedad para reforzar los recursos de atención psicológica, el acompañamiento
humano y las redes de apoyo, especialmente para las personas más
vulnerables”.
“Cuando la vida duele, la respuesta no puede ser acortar el
camino, sino recorrerlo juntos. Solo así podremos construir una sociedad
verdaderamente justa, donde nadie se sienta solo ni descartado”,
concluyeron.
Mons. Argüello: “Su verdadero alivio no es el
suicidio”
Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal
Española (CEE), Mons. Luis Argüello a través de su cuenta personal en X expuso
al respecto que “si la muerte provocada es la solución a los problemas, todo
está permitido”.
“Un médico no puede ser brazo ejecutor de una sentencia de
muerte por muy legal, empoderada y compasiva que parezca. Oremos por Noelia, su
sufrimiento estremece, pero su verdadero alivio no es el suicidio”,
subrayó.
La CEE, a través de la cuenta de prensa en la misma red
social sintetizó el caso señalando que, “hoy en España, la muerte se
presenta como solución al sufrimiento. Una dignidad infinita abocada a la
muerte por una ‘sociedad del bienestar’ incapaz de cuidar y de amar. Frente a
ello, la esperanza que brota del encuentro con la Vida”.
Por su parte, Obispo de Orihuela-Alicante, Mons. José Ignacio
Munilla, compartió tres reflexiones "ante la eutanasia de Noelia
convertida en espectáculo”, a las que sumó una oración.
El prelado señaló que “algunos confunden el acompañamiento
con la audiencia”, que “cuando la ley avala quitar la vida, algo esencial en la
ley se ha quebrado”, y otra consideración que tilda de fundamental:
"Mientras se discute en redes sociales, Jesucristo se acerca a todos y
ofrece su misericordia… A nosotros nos toca acogerla y orar para que sea
acogida”.
Por ello, invitó a realizar una oración en la que se pide la
mirada de misericordia del Señor para Noelia, sus padres, los políticos y
trabajadores de los servicios sociales, los jueces que dictaron sentencia en
favor de su muerte y los trabajadores sanitarios que se disponen a
ejecutarla.
También para quienes “hirieron el corazón de esta joven
durante toda su vida especialmente a quienes la violaron”, los medios de
comunicación “que ven en esta noticia una oportunidad para aumentar su
audiencia” y, finalmente, “a todos nosotros, que corremos el riesgo de ser
espectadores frívolos, olvidando que pronto compareceremos ante Ti”.
Desde la tarde del miércoles y durante el día de hoy se
convocaron concentraciones de oración a las puertas del hospital San Camilo,
donde está previsto que se ejecute la eutanasia.
Cronología del Caso Noelia: una vida de desafíos hasta pedir
la eutanasia
El 26 de marzo de 2026 está prevista en España la ejecución de la eutanasia de la joven Noelia Castillo, quien se enfrentó a grandes desafíos vitales desde su infancia y tras casi dos años de batalla legal de sus padres por salvaguardar su vida.
Según la ley española, para solicitar la eutanasia hay que
ser mayor de edad y capaz y consciente en el momento de la solicitud; la
nacionalidad española o residencia legal superior a doce meses y “sufrir una
enfermedad grave e incurable o un padecimiento grave, crónico e
imposibilitante, certificada por el médico/médica responsable”.
Este martes 24 de marzo se conoció que el Tribunal
Europeo de Derechos Humanos rechazó las medidas cautelares solicitadas por la
familia de Noelia para que no se ejecute la eutanasia, tras un periplo judicial
de casi dos años.
Al día siguiente, se emitió una entrevista en Antea 3 con
Noelia en la que expuso cómo se siente: “No tengo ganas de nada, ni de salir,
ni de comer, ni de hacer nada. (...) El dormir se me hace muy difícil y aparte
que tengo dolor de espalda y también de piernas”.
“Siempre me he sentido sola, porque nunca me he sentido
comprendida, nunca han empatizado conmigo, siempre he tenido problemas de
convivencia”, describió.
“Antes de pedir la eutanasia ya veía mi mundo muy oscuro,
veía mi final muy oscuro, no tenía ni metas, ni objetivos, ni nada, y sigo sin
tener ni metas, ni objetivos”, reconoció.
Una vida de desafíos
Noelia ha tenido una vida llena de desafíos. Estando tutelada
por los servicios públicos tras la separación de sus padres, sufrió una
agresión sexual múltiple.
Según Abogados Cristianos, entidad que representa al padre de
Noelia para evitar la eutanasia de su hija, en ese momento la joven tenía
reconocida una discapacidad del 67% por enfermedad mental.
En octubre de 2022, intentó suicidarse precipitándose desde
un balcón, provocándose lesiones que la dejaron en silla de ruedas, aumentó su
discapacidad hasta el 74% lo que, para la entidad de juristas, “evidencia que
el problema de fondo es psiquiátrico”.
“Esto es clave: el propio Tribunal Constitucional (STC
94/2023) deja claro que la eutanasia no puede aplicarse cuando el origen del
sufrimiento es una enfermedad mental y que el Estado tiene la obligación de
proteger a estas personas frente al riesgo de suicidio”, subrayan desde
Abogados Cristianos a ACI Prensa.
Pese a que se ha difundido que quedó parapléjica, ella misma
lo desmiente: “No estoy en la cama postrada ni nada, yo me levanto de la cama.
Me ducho yo solita. Como habéis visto, yo me maquillo sola, me organizo yo
sola”, afirmó.
Según su propio testimonio, Noelia estuvo ingresada al menos
dos veces en centros psiquiátricos con anterioridad y en esas estancias
protagonizó diversos intentos autolíticos. Según detalló Abogados Cristianos a
ACI Prensa, en junio de 2023 le dieron el alta.
En abril de 2024, pidió la eutanasia siguiendo el
procedimiento establecido por la ley y se la concedieron para agosto de 2024.
Ahí comenzó la batalla legal por parte del padre, apoyado por Abogados
Cristianos.
En el proceso, consiguieron paralizar la ejecución y que se
reconociera el derecho de los familiares a oponerse a la petición de
eutanasia.
En paralelo, Abogados Cristianos presentó una querella contra
el médico y el abogado que evaluaron en primer lugar la petición de Noelia
según el protocolo y que estando de acuerdo en autorizar la eutanasia
“fingieron su desacuerdo para así elevar la decisión a la Comisión de Garantías
y Evaluación y ‘forzar’ una supuesta mayor garantía en la toma de decisiones”,
tal y como recogió el Tribunal Supremo en una sentencia.
En septiembre de 2025, Abogados Cristianos también denunció a
siete miembros de la comisión de garantías por conflicto de intereses y contra
el exconsejero de Salud de Cataluña, Josep María Argimón, por haberlos
nombrado.
Ya en enero de 2026, el Tribunal Supremo avaló la petición de
eutanasia, decisión que fue elevada al Tribunal Constitucional, que rechazó en
febrero de 2026 el recurso de amparo.
Abogados Cristianos llevo el caso al Tribunal Europeo de
Derechos Humanos, que rechazó las medidas cautelares sin entrar en el fondo del
asunto este martes 24 de marzo de 2026.
A continuación, se anunció que la eutanasia se realizará este
jueves 26 de marzo a las 18:00 horas de España, con un procedimiento que dura
unos quince minutos y en el que se utilizan tres sustancias químicas. Por
decisión de Noelia, sus padres no podrán estar presentes.
A tres horas de la prevista para la eutanasia, un juzgado de
Barcelona denegó por tercera vez suspender el acto homicida y que se atendiera
psicológica y psiquiátricamente a la joven al entender que carece de potestad
para tomar la decisión. Este juzgado investiga el caso por presunta
prevaricación del abogado y el médico que evaluaron la petición de eutanasia en
primera instancia.
“Este caso evidencia el fracaso de la ley de eutanasia”
Para Abogados Cristianos, “este caso evidencia el fracaso de
la ley de eutanasia. Facilita el suicidio sin haber recibido tratamiento previo
en salud mental”.
Por ello, la entidad de juristas subraya que “es
imprescindible establecer protocolos que obliguen a intentar un tratamiento
psicológico y psiquiátrico antes de autorizar la eutanasia. Sin tratamiento, no
hay decisión libre: hay abandono”.
Por último, señalan como responsables a las autoridades de Sanidad del Gobierno autonómico catalán: “Antes de ofrecer la muerte, debe garantizar que ha ofrecido todas las alternativas de vida. En un caso de enfermedad mental, debería estar invirtiendo en los tratamientos más avanzados en psiquiatría y en la recuperación de la paciente, no en destinar recursos y esfuerzos a ejecutar la eutanasia”.



