/La Redacción
Chilpancingo; Guerrero, a 15 de mayo de 2026.- El Auditorio Sentimientos de la
Nación olía a flores, a toga recién planchada y a nervios. 220 egresados de la
Generación 2021-2026 “Ignacio Burgoa Orihuela” de la Facultad de Derecho de la
UAGro cruzaron el escenario con el rostro con emoción.
No fue una ceremonia más. La presencia de la senadora Beatriz
Mojica Morga como madrina le dio a la jornada un tono de cercanía. Familiares,
maestros y directivos lo reconocieron en voz alta, en voz de un orador:
“asistió personalmente y no envió representante”.
El momento más aplaudido llegó cuando el profesor Raúl Calvo
Barrera tomó el micrófono. Contó que Mojica salió de su comunidad a los 14 años
para estudiar en Toluca y después se formó en Francia. “Ojalá los guerrerenses
pudiéramos seguir ese ejemplo”, dijo, y el auditorio estalló. Ella, desde el
presídium, sonrió y levantó la mano.
La senadora habló de becas, de su propia historia. “Los
tropiezos también fortalecen el alma”, recordó. Cerró con un grito de aliento:
“Hoy las estrellas son ustedes. Nunca se rindan”. El aplauso fue largo.
El director de la Facultad, doctor José Antonio Soto Sotelo,
le dio peso simbólico al acto. Recordó que la generación lleva el nombre de
Ignacio Burgoa Orihuela, jurista que enseñó que “el derecho no puede separarse
de la libertad ni de la defensa de la persona humana”. Pidió que la toma de
protesta no fuera formalidad: “que sea un compromiso moral de actuar con
rectitud, prudencia y justicia”.
Entre toga y toga, madres y padres sacaban fotos, abuelos se
limpiaban los ojos, y compañeros de generación se abrazaban. “La facultad somos
todas y todos”, dijo Soto Sotelo.
En el presídium, junto a Mojica, estuvieron el magistrado Luis Camacho Mancilla, el capitán Jonathan Peña Cruz en representación de la 35 Zona Militar, la secretaria general de la UAGro María Xóchitl Astudillo Miguel, y otros académicos y funcionarios. Pero la atención estaba en los 220 jóvenes que, a partir de hoy, llevan en la cartera un título y en la conciencia una advertencia: el derecho solo tiene sentido si sirve para proteger a las personas.


